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Domingo 15 de Junio de 2008 00:56 |
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Muy dramática debe ser la situación cuando el máximo mandatario del Comité Olímpico Internacional (CIO), Jacques Rogge, se ve obligado a reconocer que “no puedo asegurar que los Juegos de Pekín serán completamente limpios”. Es la prueba más fehaciente de que las alarmantes noticias sobre las millonadas de dólares que se apuestan en los mercados ilegales de Asia suponen una amenaza tan radical como real para la cita china
¿Se imaginan los famosos valores olímpicos siendo víctima de las manipulaciones, los arreglos fraudulentos y las mafias internacionales de apostadores ilegales? Pues eso es lo que nos espera el próximo verano si los organismos deportivos no se ponen manos a la obra de inmediato, afirma el periodista Declan Hill, autor de un concienzudo estudio sobre la materia. “El tiempo apremia y las autoridades deportivas se equivocan de enemigo, porque van contra las casas legales de apuestas y el problema está en los mercados ilegales asiáticos”. |